Apple intenta volver a hacerlo

Descripción de la publicación.

Rubén Rodrigo

7/20/20234 min read

Apple lo ha vuelto a hacer. Había un 'One more thing...' La verdad es que no recuerdo la última vez que Tim Cook utilizó una de las frases fetiche de Steve Jobs sobre el escenario. Tres palabras que anuncian una novedad de verdad, de esas que pueden llenar titulares y, por qué no decirlo, las arcas de la compañía. Y ese algo más, ese postre que era -todos lo sabíamos ya- el plato principal, me dejó algo frío.

Vaya por delante que no he tenido oportunidad, claro está, de calzarme las gafas y probarlas. Unos pocos privilegiados lo han podido hacer. Víctor Abarca decía después de los treinta minutos de prueba que las Vision Pro venían para "cambiar la humanidad". Ángel Jiménez de Luis no se quedaba demasiado atrás y afirmaba que era "la mejor experiencia en 22 años cubriendo tecnología". Los dos son grandes comunicadores, creativos, usuarios de Apple y tienen criterio. Pero desde aquí, sigo algo frío.

Qué esperaba y que me pareció ver

Después de varios años con la rumorología en marcha sobre las gafas de Apple, sabiendo que la compañía ha abogado siempre por el diseño, por ser reconocible también desde el exterior, lo primero que me decepcionó fue el aspecto. En las especificaciones y la explicación del extraordinario vídeo que se vio en la presentación de la WWDC '23 habla del metal, del cristal, de las muchísimas cámaras que llevan, del material transpirable y como de tela de la parte trasera de la cabeza. Son materiales nobles si hablamos de tecnología, premium, de calidad... Pero el resultado son unas enormes gafotas. Como Google intentó experimentar con el complemento hace tantos años con sus 'Google Glasses', uno esperaba que tanto tiempo después la tecnología hubiese avanzado tanto como para poder proponer unas gafas y no un casco. Hay que ser realistas. Si queremos sentirnos parte del universo que imaginó 'Minority Report', todavía hemos de pasar por la estética gruesa y exagerada que algunos han caricaturizado como 'gafas de bucear'.

Qué hacen

Respecto a sus usos, hay que partir de la base de que son un producto autónomo. No necesitan, como otros productos aparentemente similares, de un ordenador con una potente y cara tarjeta gráfica de última o penúltima generación. Son un ordenador, con un procesador M2 en su interior, pantallas 4k para que la inmersión sea total, reconocimiento de la identidad por los ojos de la persona que las usa... Todo un portento.

Todo el alarde tecnológico de las Vision Pro se plantea como un ordenador con las apps de productividad, comunicación y organización de Apple a priori. Con meses por delante hasta la venta al público y los desarrolladores contando desde ya con las herramientas para programar, se entiende que su App Store particular irá llenándose poco a poco de contenido para ser realmente un ordenador.

El entretenimiento es otro de los pilares del producto. Se convierten en un cine con una enorme pantalla de alta resolución para ver esa peli maravillosa... tú solo. Me gustó la posibilidad de estar en un avión, en un tren, ponerte las gafas y aislarte completamente. Junto a unos Airpods Pro, viaje entretenido. Pero das el cante con la pinta que tienes. No podía ser perfecto.

Interfaz

La maquinita no tiene sticks, no tiene mandos, remotos... Es su baza. Es su diferencia. Y parece que los que han probado los gestos dicen que es mágico y casi perfecto. Todo un tanto. MKBHD contaba que, eso sí, pierdes el tacto, la sensación háptica que haría que pudiera ser todavía más inmersivo en ciertos juegos o experiencias visuales.

Las múltiples cámaras que apuntan a tus ojos por dentro para saber dónde miras exactamente e ir seleccionando iconos para después hacer clic tocando dos de tus dedos son pura ciencia ficción en cuanto a la experiencia. No las he probado (y ya no sé cuántas veces lo he escrito), pero todas las fuentes de las que he bebido tras la presentación de Apple lo reiteran. Y son diversas, no acudo solo al fanboy's club.

Conclusiones

Me encantaría probarlas. No pagaría 3500-4000 euros por ellas. Creo que ahora mismo es una muestra de fuerza de Apple. No creo que las quisiese sacar así, pero la tecnología actual no permite ir más allá en cuanto a la estética, el tamaño y el peso del producto. Creo que, además, la coyuntura actual en el contexto del auge y crecimiento salvaje de la inteligencia artificial, puede haber provocado que Apple haya acelerado a la hora de presentar sus planes al mundo. Necesitaba un golpe de efecto, una muestra que marcara territorio, un impacto de imagen de marca y de músculo económico y empresarial. ¿Lo habrá conseguido? Los próximos meses marcarán el rumbo de la apuesta. Juega en terrenos paralelos a la inteligencia artificial, pero no hemos visto que Apple hiciera anuncios directos sobre la tecnología que monopoliza titulares en el último año. Habrá que esperar. Apple intenta volver a hacerlo.

Rubén Rodrigo. 7 de junio de 2023